La compañía lanzó esa advertencia luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sugiriera que ese podría ser un tratamiento contra el coronavirus. Esto ocurrió el jueves, en el curso de su casi diaria conferencia de prensa acerca de la pandemia de COVID-19.
“Veo que el desinfectante elimina (el virus de una superficie) en un minuto, ¡un minuto! ¿Hay una manera de que podamos hacer algo así inyectándolo (en el cuerpo), casi una limpieza? Sería interesante comprobar eso, indicó Trump en la rueda de prensa.
Reckitt Benckiser, la compañía británica que fabrica el desinfectante hogareño Lysol, se refirió, en un comunicado, a “recientes especulaciones y actividades en los medios sociales” para negar que se pueda ingerir o inyectar .
“Como líderes globales en productos de higiene y para la salud debemos dejar en claro que bajo ninguna circunstancia nuestros productos desinfectantes deben administrarse dentro del cuerpo humano (ya sea por inyección, ingestión o cualquier otra ruta)”, indicó la empresa.
Científicos y médicos también se pronunciaron en contra de esa descabellada idea. Por ejemplo, Stephen Hahn, comisionado de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés), y miembro del grupo de trabajo de la Casa Blanca por el COVID-19, dijo que él “ciertamente no recomendaría la ingesta de un desinfectante”.
Por su parte, Esther Choo, médico de la sala de emergencias en la Universidad de Salud y Ciencias en Oregón, dijo a la cadena de televisión MSNBC que una de las cosas que más preocupan a las personas cuando se convierten en padres es que sus hijos ingieran desinfectante por accidente, por lo que inyectarlo es, claramente, una mala idea.
Craig Spencer, médico de salud global en el Centro Médico de la Universidad de Columbia, en Nueva York, señaló que a él lo que le preocupa es “que muera gente por esto”. “Habrá quienes piensen que es una buena idea”, añadió en una entrevista con el diario The Washington Post.
La sugerencia de Trump “no es algo nimio, algo dicho al pasar, una idea de que quizá esto funcione. Es peligrosa”, agregó.
La llegada de Petro a la Casa Blanca
El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.
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