En un reporte de la BBC sobre los lujosos refugios de los millonarios del mundo para pasar el confinamiento obligado por el coronavirus, Penny Mosgrove, CEO de una empresa de bienes raíces, aseguró que la demanda de extravagantes propiedades creció en cuestión de horas, una vez se hizo el anuncio de permanecer en casa en diferentes países.

Sin embargo, un empresario de búnkeres va mucho más allá y explica que la razón por la que los ricos buscan este tipo de refugios no es precisamente la de protegerse del virus, sino adelantarse a lo que pueda desatar más adelante la situación generada por el COVID-19.

“Lo que vas a tener es gente de puerta en puerta, tratando de hacer daño, tratando de robar, de coger comida, posesiones, cosas así. Así que lo que mis clientes quieren hacer es esconderse bajo tierra para no preocuparse por lo que pasa afuera”, cuenta Gary Linch, de Rising Company, empresa dedicada a construir búnkeres y refugios antibombas.

Los búnkeres están construidos en acero, tienen puertas resistentes a balas, granja y filtros de aire que eliminan enfermedades, polen y polvo nuclear. Los precios para un espacio de 6.000 metros cuadrados comienzan en 50.000 dólares (alrededor de $ 192’000.000).

Mosgrove añade en el video de la BBC que la atención no solo está volcada a residencias con búnkeres, sino también a castillos en Escocia y a islas alrededor del mundo, y que los principales clientes son emprendedores, celebridades y altos ejecutivos que tienen varias propiedades.