De acuerdo con la Korean Central News Agency, el caso sospechoso se registró en Kaesong, localidad fronteriza con Corea del Sur, y corresponde a un hombre que llegó a esa región el pasado 19 de julio de manera ilegal, con síntomas de la enfermedad.

“Este ciudadano fue inicialmente sometido a una estricta cuarentena, y todas las personas que estuvieron en contacto con él están siendo investigadas”, manifestó la agencia estatal.

Ante esta situación, Kim Jong-un, líder del régimen norcoreano, decidió “bloquear completamente” la región de Kaesong para evitar que el virus se propague rápidamente en ese país, agregó este mismo medio.

La KCNA, que no especifico el estado de salud actual del supuesto contagiado, también aseguró que las fronteras permanecerían cerradas y las medidas preventivas se intensificarán en varias partes de la nación asiática.

“Parece que el vicioso virus ha entrado en el país. Esta situación podría conducir a una catástrofe mortal y destructiva. Por eso, adoptaremos un sistema de emergencia máxima y emitiremos una alerta de alto nivel”, concluyó Kim Jong-un en declaraciones emitidas por la agencia de noticias.

De confirmarse, sería el primer caso de COVID-19 reconocido oficialmente por las autoridades norcoreanas, ya que hasta el momento han asegurado que en el país no se han presentado contagios diagnosticados.