Funcionarios del Servicio de Vida Silvestre de ese país estimaron que los restos de las jirafas “habían estado allí durante al menos cuatro meses”, informó CNN.

“Este es un día muy triste para la comunidad de Ijara y Kenia en conjunto. Somos la única comunidad en el mundo que custodia las jirafas blancas”, manifestó Mohammed Ahmednoor, gerente de la reserva animal, en un comunicado de prensa.

“Esta matanza es un golpe a los tremendos pasos tomados por la comunidad para conservar especies raras y únicas”, agregó Ahmednoor y señaló que el hecho ya está siendo investigado.

En la misiva, el santuario señaló que la madre jirafa había tenido otra cría, por lo que se cree que solo queda una jirafa blanca en el mundo.

La reserva animal también recordó que el color blanco de esta especie única no se debe al albinismo, sino a una condición conocida como leucismo. De acuerdo con CNN, esta es una particularidad genética que “hace que las células de la piel de las jirafas no puedan producir pigmentación”.