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Alina Perehudova era una levantadora de pesas de 14 años que murió durante el asedio a Mariúpol. Pavlo Ischenko ganó títulos europeos y mundiales de boxeo antes de caer en combate en 2025. Oleksiy Loginov fue un portero de hockey sobre hielo que perdió la vida peleando por Ucrania en Luhansk en 2023.
Son tres de los atletas fallecidos durante la guerra en Ucrania cuyos rostros aparecen en el casco del abanderado de este país en los Juegos de Invierno de Milano Cortina 2026, el competidor de skeleton Vladislav Heraskevych.
Algunos de ellos eran amigos de Heraskevych, pero recordarlos en el escenario olímpico será casi seguramente la causa de su descalificación apenas debute este 12 de febrero.
El llamado “casco de la memoria” se ha ganado un capítulo aparte en la acción olímpica. Creado por la artista ucraniana Iryna Prots, amiga personal de Heraskevych, es un testimonio de gratitud, pero también un mensaje político, más poderoso que la pancarta de “No a la guerra en Ucrania” que mostró hace cuatro años en Beijing 2022, recién empezado el conflicto.
El Comité Olímpico Internacional le ha prohibido utilizar el casco oscuro adornado con 24 rostros de atletas, explicando que este viola la regla 50.2 de la Carta Olímpica, que consagra la neutralidad de los Juegos y establece que no se permitirá “ningún tipo de protesta o propaganda política, religiosa o racial” en escenarios de competencia.
“Hay 130 conflictos en el mundo. No podemos permitir que 130 conflictos diferentes se muestren, por terribles que sean, en el campo de juego, durante la competición real”, explicó el portavoz del COI Mark Adams, al anunciar el veto al casco de Heraskevych.
Un precedente famoso
La regla 50.2 originó la expulsión de la Villa Olímpica y posterior suspensión de Tommie Smith y John Carlos, ganadores del oro y el bronce, respectivamente, en los 200 m de México 68.
Fue a raíz de su célebre manifestación con los puños alzados y enguantados de negro en el podio, para visibilizar la situación de la población afroamericana en su natal Estados Unidos.
Heraskevych no teme correr la misma suerte. Este 11 de febrero, anunció que desafiará la prohibición y recordará a la muestra de 24 de los más de 500 atletas que asegura han muerto como consecuencia de la invasión rusa.
“Gracias a su sacrificio, podemos competir aquí como equipo. No los traicionaré”, prometió Heraskevych en declaraciones a los medios. “Creo que merecen estar conmigo el día de la competición. Lo usé ayer, hoy (en los entrenamientos), lo usaré mañana y lo usaré el día de la carrera”.
Efectivamente, Heraskevych hizo el mejor tiempo en la primera carrera de entrenamiento de este 11 de febrero usando el casco, que, aseguró, ya fue homologado para competir. “Para ser sincero, esperaba que encontráramos algo de sentido común”, dijo. “He registrado este casco, técnicamente está bien”.
Su compatriota Olena Smaha, atleta de luge o trineo, mostró su apoyo a Heraskevych, usando durante su competencia un guante con la frase “el recuerdo no es una violación” escrita en inglés.
El entrenador de Heraskevych, el letón Ivo Steinberg, también respalda la decisión del atleta. “Si llega la descalificación, veremos qué podemos hacer”, comentó.
La primera ministra ucraniana, Yulia Svyrydenko, se ha mostrado solidaria con Heraskevych. “Más de 650 atletas ucranianos nunca estarán en un escenario olímpico. Fueron asesinados por rusos”, dijo en una publicación en X. “Frente a esta realidad, la decisión de prohibir el casco de nuestro atleta es profundamente errónea”.
The Olympic Games are meant to celebrate excellence in sport, discipline, sacrifice, and greatness forged through years of hard work. More than 650 Ukrainian athletes will never stand on an Olympic stage. They were killed by Russians. Their lives were cut short, their careers… pic.twitter.com/xNzSOJcJz9
— Yulia Svyrydenko (@Svyrydenko_Y) February 10, 2026
El Comité Olímpico Ucraniano dijo el 10 de febrero que había presentado una solicitud ante el COI para que el atleta pudiera usar el casco, argumentando que no contiene publicidad, lemas políticos ni elementos discriminatorios.
El COI ha reconocido que ha “suplicado” a Heraskevych que acepte las opciones para competir respetando la Carta Olímpica.
“Intentamos abordar su deseo con compasión”, declaró Mark Adams el 10 de febrero en la conferencia de prensa en la que anunció la decisión de vetar el casco. “El COI entiende plenamente el deseo de los deportistas de recordar a los amigos que perdieron la vida en ese conflicto”.
Pero Heraskevych ha rechazado las alternativas que el organismo olímpico le ha presentado y ha dicho que “el COI no tiene suficientes brazaletes negros para recordar a todos los atletas que murieron en esta guerra”.
El propio COI ha mantenido una política estricta de prohibir la representación nacional de atletas rusos, como parte de las sanciones por la invasión a Ucrania, que se produjo en plena tregua olímpica en Beijing 2022.
Los cascos: vitrinas de orgullo y creatividad
El diseño de los cascos se ha convertido en un derroche de inventiva y una oportunidad para exaltar los símbolos nacionales o los motivos individuales de los atletas.
Logan Thompson, portero de la selección canadiense de hockey sobre hielo, decoró el suyo con “algo más temático de Calgary-Alberta, de donde soy y de cuánto me gusta esa ciudad”: un alce y una bandera de su país.
Otro portero del mismo equipo, Darcy Kuemper, escogió para un lado de su casco la imagen de un somormujo, un ave natural de Alaska y algunas partes de Canadá, y para el otro un silo de granos y una espiga de trigo.
Hay motivos más personales, como el número 23 que la arquera finlandesa Anni Keisala hizo estampar junto a la imagen de un bosque, para honrar a su amiga y compañera de equipo en Beijing 2022 Sanni Hakala, quien quedó paralizada luego de un accidente en 2023.
La portera estadounidense Gwyneth Philips usó un símbolo común, el águila que simboliza a su país, pero agregó también una pared de ladrillos, para celebrar un producto típico de su natal Ohio, los llamados “bloques de Atenas”.
Prots, la artista que diseñó el casco de Heraskevych, conversó con la agencia Reuters y defendió el motivo escogido por su amigo, así como su decisión de honrar a los caídos: “Cada par de ojos … podrían estar viendo este mundo ahora mismo, que podrían estar luchando por sus propias medallas, que podrían estar en sus propios pedestales”.
Con Reuters y AP
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