El hombre, que no fue identificado en primera instancia, venía en un vuelo procedente de Bogotá, y al llegar al aeropuerto barcelonés “llamó la atención por su notable estado de nerviosismo y por el desproporcionado tamaño del peluquín que lucía”, indicó la policía en un comunicado.

Los agentes lo interceptaron y, al examinarlo, “localizaron un paquete precintado perfectamente adherido a su cabeza”, que contenía 503 gramos de cocaína en polvo, de un valor superior a 30.000 euros (unos 34.000 dólares).

El hombre, al que se le imputa un delito contra la salud pública en la denominada “operación peluquín”, fue detenido a fines de junio y puesto a disposición judicial, puntualizó la policía.

España es una habitual vía de entrada de la cocaína colombiana en Europa, y en los últimos años, los traficantes no han dejado de sorprender a las aduanas españolas con ingeniosos métodos.

Así, la policía encontró últimamente droga oculta en prótesis mamarias, piñas ahuecadas o sillas de ruedas.