De acuerdo con el Juzgado Penal de Recanto das Emas (Brasilia), el agresor conoció a la pequeña  en 2017, cuando esta acudió a su templo –ubicado en el Distrito Federal– para pedirle asesoría espiritual debido a que tenía dudas sobre su orientación sexual, informó Estado de Minas.

El rotativo, adicionalmente, señaló que la víctima le dijo al condenado que era lesbiana. Sin embargo, el religioso la convenció para que se dejara pasar un aceite por el cuerpo, el cual supuestamente funcionaría como una “cura gay”, agregó.

Don Santos, según este mismo medio, aprovechó estas sesiones para tocar y abusar sexualmente de la menor en al menos tres oportunidades. Luego de las agresiones, la pequeña sufrió una crisis de ansiedad y decidió contarles lo ocurrido a sus familiares.

Aunque estaba en libertad condicional, el pastor evangélico ya había sido sentenciado en otros dos procesos por violación, en donde utilizó el mismo método de acción criminal, indicó el rotativo brasileño.

“Es evidente que el modus operandi utilizado no es inédito, es decir que hay un patrón de ataque, ya que, después de ganar la confianza de las víctimas, éstas eran convencidas de que podían curarse con el aceite que les pasaba por el cuerpo”, puntualizó el juzgado.

Mediante un comunicado, el Ministerio Público del Distrito Federal de Brasil finalmente aseguró que la corte tuvo en cuenta como agravantes la autoridad que el “obispo” ejercía sobre la víctima y el reconocimiento de que el crimen fue recurrente, concluyó Estado de Minas.