“Hemos completado todos los vuelos de prueba de ingeniería para la actualización del software y ahora nos preparamos para el vuelo de certificación final”, declaró el presidente de la compañía, Dennis Muilenburg, en un comunicado.

Hacer los cambios en cada dispositivo afectado tomará entre una a dos horas, dijo un portavoz de la compañía a la AFP.

Además de actualizar el software, también están listos los cambios necesarios para la formación de los pilotos, incluyendo las pruebas del simulador.

La noticia marca un paso importante para la vuelta al servicio de este modelo de avión, que tiene estacionados en tierra a todas sus unidades desde mediados de marzo, tras los accidentes de las aerolíneas Lion Air y Ethiopian Airlines.

Boeing indicó que ha completado más de 207 pruebas de vuelo durante un total de más de 360 horas con el 737 MAX modificado. Además, dijo que ha acompañado los cambios con las pruebas en simulador.

Este último punto es importante porque países como Canadá requieren capacitación de pilotos en simuladores, mientras que la Agencia Federal de Aviación estadounidense (FAA) recomienda solo pruebas de iPad.

Los inversores respaldaron el anuncio provocando un salto en la bolsa, dado que el 737 MAX es el motor de ventas del grupo de Chicago. En Wall Street, la acción Boeing finalizó la sesión con una ganancia del 2,36%.

Según informó la compañía, ha realizado una serie de contactos sobre el tema con transportistas de todo el mundo, y ahora espera la decisión de la FAA para llevar a cabo el vuelo de prueba determinante para la certificación de su 737 MAX modificado.

Es probable que este se lleve a cabo antes del 23 de mayo, cuando la FAA invitó a sus homólogos del otros países a explicar las modificaciones del 737 MAX.