Volando a casa desde Malasia esta mañana me encontré con la situación más conflictiva que uno podría pasar… Hice que un bebé recién nacido tomara su último suspiro en mis brazos”, dijo Nadia Parenzee en una publicación de Facebook, citada por el diario The Guardian.

Parenzee explicó en la red social que el bebé estaba inquieto y llorando mucho en el momento de despegar, por lo que una azafata, con consentimiento de los padres sauditas, le pidió ayuda para que lo sostuviera, después de que ella ya había cerrado sus ojos para dormir.

La australiana explicó que aceptó dar su ayuda porque vio muy estresados a los nuevos padres.

“Entonces el bebé tomó su último aliento y se quedó sin fuerzas. Inmediatamente supe que algo estaba terriblemente mal y grité a los pasajeros para ver si había algún médico a bordo”, añadió Parenzee.

La mujer dijo en Facebook que su corazón está triste y no sabe cómo más sentirse, luego de detallar que trataron de revivir al bebé durante dos horas y media.

Un portavoz de AirAsia dijo que el avión fue recibido por la policía y los paramédicos cuando llegó al aeropuerto de Perth.

“La seguridad y el bienestar de nuestros pasajeros es siempre nuestra prioridad número uno y, de acuerdo con el procedimiento, la tripulación de vuelo solicitó asistencia médica en el aterrizaje… Nuestros pensamientos están con el bebé y su familia“, dijo el portavoz.

El vuelo entre Kuala Lumpur y Perth sin escalas en la aerolínea asiática dura entre 5 horas y 20 minutos y  5 horas y 40.