Este hecho, que abre la puerta a muchas personas, es histórico porque en la ley actual de Argentina les está permitido a los mayores de edad cambiarse el nombre en función de la identidad autopercibida, pero todavía se mantiene la clasificación por sexo, algo que podría cambiar para siempre gracias a Sosa Battisti, publica el diario La Nación.

Fue precisamente el juez de familia y minoridad de Ushuahia, al sur del país, Alejandro Ferreto quien emitió el falló al dar valor a los argumentos de Sosa Battisti, entre ellos el amparo de la discriminación, explica el mismo medio.

Ferreto ordenó al registro civil del archipiélago de Tierra del Fuego que le dé un nuevo Documento Nacional de Identidad (DNI) donde, además del cambio de nombre, deje claro que el sexo es “no binario/igualitario”. Incluso, también pidió que se le expida una nueva partida de nacimiento, detalla el rotativo argentino.

“Estoy muy feliz por la movida, agradecida al juez por haberme dado esta libertad. Estoy muy libre, más felicidad y alegría no puedo tener. Me tomó mucho tiempo descubrirme cómo era y cómo soy, esto es una libertad muy grande para mi vida, me saqué un peso de encima muy grande”, dijo Sosa Battisti, que habla de sí mismo en femenino, a La Nación.

La abogada Solange Verón acompañó a esta mujer, que tiene un hijo de 7 años, en todo el proceso legal y dijo a ese diario que la decisión rompe con el sistema binario (hombre-mujer) “que es parte de la estructura patriarcal, binario e ideologista, allí donde se quiere interpretar al sexo como biológico” y que espera que el registro civil no apele el fallo.

Para ello, Verón pidió la ayuda del nuevo gobernador de Tierra del Fuego Gustavo Melella, al recordar que apenas ganó las elecciones se declaró gay y espera que por ello tenga una “mirada inclusiva” sobre el caso, finaliza La Nación.