Un profesor local protestó por el hecho de que lo hicieran en pantalones cortos y llamó a decapitarlas en las redes sociales, y un diputado marroquí se hizo eco de lo ocurrido para criticar su vestimenta “ligera”.

Nos han aconsejado no llevar a nuevos grupos a Marruecos. Vamos a seguir ese consejo y (…) anular todos los campamentos” en ese país, anunció la asociación Bourworde en su web, que había llevado un grupo de 37 jóvenes, en su mayoría chicas, para ayudar a ese nación africana.

La asociación afirmó que hará “todo lo necesario” para facilitar el regreso de quienes deseen hacerlo antes del término previsto de la estancia.

Sus responsables precisaron que habían recibido garantías del gobierno marroquí sobre la seguridad de los voluntarios que decidieran quedarse, mediante medidas como la presencia de la policía.

El profesor marroquí fue detenido y será juzgado por “incitación a actos terroristas”, informó la agencia de seguridad de Marruecos.

Hace apenas un mes, tres marroquíes radicales fueron condenados a muerte por el asesinato en 2018 de dos turistas escandinavas. Los condenados habían actuado en nombre del grupo yihadista Estado Islámico.

Las amenazas proferidas contra las voluntarias belgas suscitaron numerosas reacciones de indignación en la prensa y las redes sociales marroquíes.

Varios medios, incluida la televisión pública Med1 TV, llamaron a manifestarse en pantalones cortos en una playa de Casablanca para “enviar un mensaje a los oscurantistas que quieren imponernos un pensamiento extremo y destruir la imagen de nuestro país”.

La iniciativa había sido lanzada por una página de Facebook bautizada como ‘Yes we short’ que logró más de mil firmas, entre ellas, la de medio centenar de personalidades marroquíes.