Aquel sábado, ese vuelo se había retrasado por condiciones climáticas, pero cuando ya estaba todo listo para despegar pidió a 5 personas que bajaran porque el avión estaba muy pesado para volar, publica el diario The Independent, que tenía a su periodista Ben Kelly a bordo.

“Situación muy decepcionante @SouthendAirport con @FlyLoganair. Mi vuelo a Derry tiene alrededor de 50 personas y ahora nos dicen que es demasiado pesado. Se pide que 5 personas bajen del vuelo para que pueda salir. Nadie se ofrece voluntario”, escribió en ese momento el comunicador.

Luego de algunos minutos de pedir 5 voluntarios para bajar, 3 personas accedieron y otras 2 fueron escogidas al azar, explica el rotativo británico, el cual añade que la alternativa de Loganair era tomar otro vuelo desde un aeropuerto diferente.

La aerolínea le confirmó a The Independent que cubrieron todos los costos de los pasajeros afectados y que dio una compensación económica de 250 euros (un poco más de 900.000 pesos).

Jonathan Hinkles, directivo ejecutivo de Loganair, explicó al mismo medio que “cuando el clima se despejó en Derry, una combinación de baja presión y lluvia dejó la superficie de la pista en Southend en una condición que impuso limitaciones en el rendimiento del avión. En consecuencia, el avión superó su peso máximo de despegue disponible“.

Por último, la compañía aérea ofreció disculpas por el retraso e indicó que la razón de la demora fue el mal tiempo en la ciudad de destino.