Durante ese tiempo, la adolescente se quedó donde sus suegros para poder estar con sus amigos; entre tanto, su bebé —de un añito— quedó a cargo de sus papás, informó Daily Mail citando medios locales.

De acuerdo con un testimonio de la joven, citado por el diario británico, ella pasó “dos horas llorando y pensando” qué debía hacer con su vida y con la de su hijo, hasta que llegó a “la conclusión” de que debía terminar con la vida del pequeño.

Fue así como Arisa ató una cuerda en el cuello del menor y luego lo colgó; en seguida, cuando ya estaba muerto, lo escondió debajo de un cochecito, indicó el rotativo inglés.

El vecino de la joven encontró el cuerpo sin vida y alertó a las autoridades, quienes encontraron el pequeño cadáver cubierto de hormigas, señaló el mismo medio.

La policía sospechó de la joven madre y durante un interrogatorio, ella confesó que había matado al menor para pasar más tiempo con sus amigos, reportó Daily Mail y añadió que ahora la jovencita tendrá que pasar entre 15 y 20 años en la cárcel.