La web del órgano electoral de Bolivia muestra a las 10:00 a.m. (hora local) el 22,17 por ciento de los votos escrutados con un 47,12 % para Mesa y un 37,21 para Morales, sumando los votos en el país y el exterior.

Estos porcentajes representan cerca de 1,4 de los más de 7,3 millones de electores llamados a las urnas en Bolivia, donde el voto es obligatorio para los residentes en el país y voluntario para quienes viven en el exterior.

El ganador necesita al menos el 50 por ciento de los sufragios o el 40 con diez puntos de ventaja sobre el segundo, pero de no lograr estos porcentajes, los dos más votados van a segunda vuelta.

Los datos preliminares ofrecidos por el órgano electoral este domingo tras la jornada de votación, antes de que empezara el cómputo oficial, apuntaban a una victoria de Morales con cerca del 46 por ciento de los sufragios, por alrededor del 38 de Mesa, lo que supondría una segunda vuelta que se celebraría en diciembre.

El Tribunal Supremo Electoral detuvo el recuento preliminar con aproximadamente el 83 por ciento de actas escrutadas, lo que provocó las denuncias de Mesa de un intento de manipular los resultados y la observación de los veedores de la Organización de los Estados Americanos (OEA) de la necesidad de un cómputo ágil y transparente.

El expresidente Mesa, candidato de la alianza Comunidad Ciudadana, tiene previsto comparecer ante los medios en La Paz para pronunciarse sobre el recuento.

Igualmente, el Comité Nacional de Defensa de la Democracia (Conade) anuncia una comparecencia para detallar acciones en defensa de los resultados por las sospechas de fraude.

Evo Morales dijo anoche ante sus seguidores que confía que el recuento final le dé el porcentaje suficiente para evitar una segunda vuelta y conservar la mayoría parlamentaria, ahora de dos tercios para el oficialista Movimiento al Socialismo (MAS).

Morales lleva en el poder desde 2006 y siempre había ganado con mayoría en primera vuelta en tres elecciones consecutivas, por lo que de confirmarse una nueva cita con las urnas, sería la primera vez desde que la Constitución que promulgó en 2009 introdujo la posibilidad de una segunda vuelta.