Al menos 13 personas murieron, entre ellas, tres niños, y 19 resultaron heridas este lunes cuando un cazabombardero supersónico ruso se estrelló contra un edificio residencial en Yeisk, una ciudad cerca de la frontera suroccidental con Ucrania, informó el gobierno de Rusia.

“Los socorristas terminaron el registro de los escombros […]. En total, 13 personas murieron, entre ellos tres niños, mientras que 19 personas resultaron heridas”, indicó el Ministerio de Situaciones de Urgencia, citado por las agencias rusas.

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El avión militar cayó sobre un edificio de nueve plantas, en donde residían unas 600 personas, provocando un gigantesco incendio, indicaron las autoridades de la región de Krasnodar, donde se produjo el accidente.

El presidente ruso, Vladimir Putin, fue informado del accidente aéreo y envió al lugar a los ministros de Situaciones de Urgencia y de Salud. El Ministerio ruso de Defensa indicó que el “combustible de la aeronave” Sukhoi Su-34 se incendió en el “patio de una zona residencial” donde se estrelló.

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En imágenes en las redes sociales, filmadas por testigos, se ve un edificio envuelto en llamas.

Según el Ministerio de Situaciones de Emergencia, citado por las agencias rusas, el incendio se propagó en cinco de las nueve plantas del edificio, con una superficie de unos 2.000 metros cuadrados.

Los pilotos pudieron eyectarse antes de estrellarse, añadió el ministerio, que precisó que se trataba de un vuelo de entrenamiento e informó de un problema técnico después de que “uno de los motores se incendiara al despegar”.

El gobernador regional, Veniamin Kondratyev, dijo en Telegram que “todas las unidades de bomberos y de rescate de la región están trabajando para extinguir el incendio”. El Comité de Investigación de Rusia anunció la apertura de una investigación penal.

La ciudad de Yeisk se encuentra en el golfo de Tangarog, en el mar de Azov, frente a la ciudad ucraniana de Mariúpol, controlada por las fuerzas rusas.

Oksana, residente en la zona donde se estrelló el avión, dijo a la AFP por teléfono que la zona estaba acordonada. “Existe un riesgo de explosión. Todo está en llamas. Hay humo”, dijo.

Desde la entrada de las fuerzas rusas en Ucrania, se prohibieron los vuelos en toda la región, excepto para los aviones militares rusos.

Los accidentes de aviones militares siguen siendo relativamente frecuentes en Rusia.