Tras prestar declaración, seis de los arrestados quedaron en libertad con cargos y los otros pasaron a disposición judicial, por los delitos cometidos en ciudades como Madrid y Barcelona.

La mayor parte de los integrantes de esta banda empezaron a actuar en Colombia y al ser detectados se trasladaron a Panamá, donde fueron arrestados en 2010 para cumplir prisión, según la fuente.

Una vez fuera de la cárcel, viajaron a la ciudad española de Alicante, incluido el cabecilla, alías ‘Monito’, quien puso en marcha la organización, que contaba con cuatro viviendas en esta ciudad y una quinta en Murcia.

Desde estas ciudades se desplazaban a distintas partes del país para cometer los robos.

En Panamá, se les conocía como la banda de ‘Los Marcados’ por los tatuajes que lucen, y se estimó que lo robado en el país centroamericano, mediante el uso de armas de fuego, se elevó a un millón de dólares estadounidenses.

Según la policía española, los miembros de la banda tenían una alta especialización, y cuando encontraban moradores “no dudaban en emplear la violencia”, para lo cual intimidaban con armas blancas.

Solían robar joyas, dinero y objetos de valor de fácil transporte, aunque también computadores y robots de cocina, con fácil salida en el mercado ilícito.