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La ciudad de Medellín atraviesa un momento crítico en materia de infraestructura y gestión del riesgo, tras los estragos causados por la primera temporada de lluvias de 2025. Según datos facilitados por la administración distrital y reseñados por El Colombiano, el avance de las obras de estabilización en los puntos más afectados alcanza actualmente un 65%. Estas acciones resultan fundamentales para mitigar riesgos, restaurar la infraestructura lastimada y proteger la movilidad tanto en entornos urbanos como rurales.
De acuerdo con la Secretaría de Infraestructura Física de Medellín, hasta el momento se ha intervenido un total de 33.816 metros cuadrados en sectores que fueron priorizados bajo la figura de Urgencia Manifiesta. Esta condición especial se implementó como respuesta a los severos daños provocados por movimientos en masa y avenidas torrenciales, eventos que pusieron en jaque la estabilidad de vías, taludes y otros componentes estructurales de la ciudad y sus inmediaciones. Jaime Andrés Naranjo Medina, titular de la Secretaría de Infraestructura, recalcó que el enfoque primordial es recuperar vías, andenes e infraestructura en general, así como mitigar el riesgo de inestabilidad futura.
Las intervenciones técnicas realizadas incluyen la consolidación de taludes mediante muros de contención, anclajes tanto activos como pasivos, y el perfilamiento de laderas con la creación de bermas y terrazas. También forman parte de las estrategias la construcción de canales de desagüe y cunetas, estructuras hidráulicas clave para evitar nuevos episodios de erosión. En la actualidad, los trabajos en la vereda Santa Rita (corregimiento San Antonio de Prado), el sector de Los Balsos (Santa Elena) y el Parque Biblioteca San Cristóbal, están cerca de culminar. Por otro lado, la alcaldía ya planea iniciar nuevas obras en áreas como Villatina y las veredas Manzanillo y El Jardín, en el corregimiento Altavista.
El esfuerzo económico detrás de estas intervenciones no es menor. La inversión, que supera los 38.300 millones de pesos según información oficial, se orienta a restablecer la infraestructura y reducir riesgos para las comunidades impactadas por las lluvias. El año 2025 se distinguió por lo que se ha denominado desastres "socio-naturales", concepto que alude a la interacción entre fenómenos naturales y actividades humanas. El Valle de Aburrá fue una de las zonas más afectadas por estos sucesos. Factores como cambio climático, deforestación y uso inadecuado del suelo acentuaron la vulnerabilidad local. Durante el año, el departamento registró 675 emergencias, de las cuales 504 estuvieron ligadas a precipitaciones; además, hubo 49 fallecimientos—el 73% correspondientes al Valle de Aburrá—y más de 18.300 familias damnificadas.
Uno de los eventos más trágicos ocurrió a finales de abril en Altavista, donde el aumento repentino del caudal en la quebrada La Guayabala, aunado a la ocupación irregular de su cauce, provocó una avalancha devastadora. Conforme a los reportes, el agua multiplicó ocho veces su volumen habitual, arrasando viviendas y cobrándose la vida de al menos dos personas. En total, cerca de 390 viviendas fueron perjudicadas por este fenómeno.
El panorama para la ciudad sigue siendo complejo. Las autoridades advierten que antes del 2030, más de 300.000 ciudadanos habitarán zonas calificadas como de alto riesgo. En la actualidad, Medellín cuenta con 65 puntos críticos ocupados principalmente por asentamientos informales. Estas comunidades, muchas veces atrapadas entre la pobreza, el abandono y la presencia de actores armados, enfrentan las peores consecuencias de la crisis. Además, el 25% del territorio metropolitano está bajo alguna amenaza asociada al cambio climático, según las estimaciones oficiales.
¿Qué es exactamente un muro de contención y para qué se utiliza en zonas en riesgo de desastres?
Los muros de contención, mencionados por la Secretaría de Infraestructura Física de Medellín, son estructuras diseñadas para soportar y estabilizar el terreno en áreas donde existe peligro de deslizamientos o derrumbes. Su objetivo principal es evitar que la tierra o el lodo cedan, especialmente en laderas o pendientes pronunciadas que se ven amenazadas por las lluvias intensas.
En contextos donde se presentan eventos de inestabilidad, como ha ocurrido en Medellín durante la temporada invernal, los muros de contención cumplen una función crucial al proteger tanto infraestructuras como viviendas y carreteras. Su construcción forma parte de las intervenciones orientadas a garantizar la seguridad de las comunidades ubicadas en zonas vulnerables frente a los desastres socio-naturales.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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