A la salida de los premios Endeavour, un fotógrafo logró obtener una imagen que ha dado mucho de que hablar. El espontáneo momento parece de película porque se ve a los duques sonriendo el uno al otro, cubriéndose con un paraguas, mientras están iluminados por los faros de los carros que resaltan las gotas de lluvia a su alrededor.

La aparición de los esposos había generado mucha expectativa pues, desde que anunciaron su deseo de hacerse a un lado de la corona, no se les había visto juntos en ningún evento.

Según Vanity Fair, Meghan manifestó que “era muy agradable estar de regreso y que ya era la tercera vez que participaba junto a su esposo en dicho evento”. Por otro lado el hijo de Lady Di dijo que “poder servir a la Reina y al país es algo de lo que todos” están orgullosos.

Markle lució un vestido midi de mangas cortas color azul aguamarina de Victoria Beckham, además decidió llevar labios oscuros y un ‘smokey’ en sus ojos, un maquillaje bastante diferente al que debía usar mientras estaba en la familia real.

Esta es la imagen: