“Siete de la mañana nueve minutos. Seguimos originando desde la Plaza de Bolívar, con varios ciudadanos que se han acercado”, empezó a decir Alvira en su reporte en vivo del noticiero de este jueves por la mañana.

Comenzaba a informar sobre la situación en ese sitio de la capital, neurálgico porque allí terminarán todas las marchas programadas en la ciudad.

Cuando Alvira le preguntó a una de las personas que se le acercaron “¿cómo ha visto la situación hoy?”, y esa persona empezó a responderle, el periodista notó la presencia del hombre que se ha hecho de alguna manera célebre en Bogotá, especialmente entre los periodistas de televisión que se mueven en el centro, por hacer ‘pasos en cámara’ con una banderita de Colombia adherida a su gorra.

Los entrevistados apenas alcanzaron a dar sus percepciones de lo que estaba pasando el día del paro, cuando Alvira se volteó para hablar con el hombre de la banderita: “¿Usted otra vez?”. Y, dirigiéndose a la cámara, en directo: “Es que el de la banderita es famoso en Colombia. Siempre está detrás”.

Después, Alvira le propuso un pacto al hombre, extendiéndole la mano amablemente para saludarlo.

“Sí, señor”, le respondió el de la banderita. “¿Qué pacto quiere que hagamos?”.

“Déjeme trabajar hoy. No me sabotee la transmisión y más adelante le hago una preguntica”, le propuso Alvira.

“Ah bueno”, asintió el de la banderita. “Listo. Como usted mande, Don Diego”.

Alvira retomó su transmisión y, efectivamente, al terminar la emisión de la mañana de este jueves, el periodista le ofreció el micrófono al hombre de la banderita y le dejó decir unas palabras al aire.

Hasta ahora, varios medios han ‘sufrido’ al inofensivo entrometido (siempre aparece en silencio detrás de los periodistas en los encuadres de las cámaras), y Alvira le abrió un espacio para que hablara en Noticias Caracol, uno de los informativos más grandes del país, y lo convirtió por unos segundos en protagonista de una información nacional.

El de la banderita aprovechó semejante oportunidad para enviar un saludo, al parecer, a una familiar. La cordialidad del periodista fue un bálsamo para los colombianos que lo veían y que se mantienen a la expectativa por lo que pueda ocurrir en un día de muchas tensiones.