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La disposición de los ciudadanos de Medellín a comprar vivienda sufrió un desplome histórico al iniciar 2026, revirtiendo por completo la tendencia neutra que se observó en los últimos meses de 2025. De acuerdo con la Encuesta de Opinión del Consumidor (EOC) realizada por Fedesarrollo, el indicador que mide el interés para adquirir vivienda cayó en 42,5 puntos porcentuales solo en el mes de enero, pasando de -0,8% —una cifra cercana al equilibrio— a un contundente -43,3%. Esta variación representa el mayor deterioro entre las cinco principales ciudades analizadas y evidencia el profundo cambio en la percepción de los hogares frente al mercado de vivienda.
Este retroceso en la confianza es aún más dramático si se compara con el panorama nacional. Mientras que el promedio de disposición a adquirir vivienda en Colombia para enero llegó a -22%, reflejando una caída de 13,3 puntos, en Medellín el pesimismo duplicó la media nacional. Ciudades como Cali, por ejemplo, muestran señales de leve recuperación, mientras que otras urbes importantes como Bucaramanga, Bogotá y Barranquilla reportaron descensos menos pronunciados, con variaciones de -13,1, -9,4 y -7,8 puntos respectivamente.
Detrás de este fenómeno se encuentra una de las variables económicas más determinantes para el sector: el precio de la vivienda de interés social (VIS). En 2026, el valor de las viviendas VIS experimentará un sensible aumento como consecuencia del ajuste al salario mínimo mensual legal vigente (SMMLV), que subió 23,7%. Este incremento eleva el techo de precio de la VIS en grandes ciudades como Medellín hasta los 262 millones de pesos, es decir, 49 millones más que en 2025. Tal ajuste encarece sensiblemente la vivienda nueva, dificultando el acceso para quienes buscan comprar su primer inmueble.
El contexto regional ayuda a entender este comportamiento. Según explicó Andrés Giraldo, consultor y CEO de Growth Lab, Antioquia se caracteriza por su elevada participación de viviendas No VIS en las ventas y por el peso que tienen las compras con fines de inversión. Esta situación desancla la percepción de que no es buen momento para comprar —a raíz de tasas de interés elevadas y la incertidumbre del mercado— con el hecho de que, paradójicamente, Antioquia lideró el crecimiento en ventas de vivienda nueva durante 2025. Además, la dinámica de la demanda se está transformando: ahora más personas buscan vivienda para arrendamiento que para propiedad, aumentando el papel de los inversionistas como proveedores de unidades habitacionales en renta.
Adicionalmente, la encuesta de Fedesarrollo advierte que la tendencia de mayor cautela se extiende más allá de la vivienda. La disposición a comprar bienes durables en Medellín también bajó, reforzando la conclusión de que los hogares enfrentan el nuevo año con mayor prudencia y están postergando el consumo de alto costo. Este escenario podría traer repercusiones para el sector constructor, sobre todo en el Valle de Aburrá, zona donde la oferta ha permanecido limitada y la vocación del mercado está en pleno proceso de cambio.
¿Qué factores están impulsando la preferencia de los hogares en Medellín por el arrendamiento sobre la propiedad?
La pregunta sobre el arrendamiento surge en medio de un contexto donde tanto las condiciones financieras como las expectativas económicas afectan la decisión de compra. El aumento en los precios de la vivienda, las tasas de interés elevadas y la percepción de incertidumbre incentivan a muchas familias a preferir alquilar en vez de comprar, buscando opciones que impliquen menor compromiso económico y mayor flexibilidad.
Además, el viraje hacia el arrendamiento está relacionado tanto con la transformación de preferencias culturales como con la necesidad de adaptarse a la movilidad laboral y las nuevas dinámicas urbanas. Los inversionistas, conscientes de esta tendencia, han empezado a enfocarse en la adquisición de vivienda para renta, respondiendo a una demanda sostenida de quienes optan por arrendar en vez de asumir la compra de un inmueble propio.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
Precio de las viviendas VIS en Colombia cambiaría
El Ministerio de Vivienda presentó un proyecto de decreto que busca frenar las alzas en el precio de las viviendas VIS. La idea del Gobierno es que quede en máximo 135 salarios mínimos y que desde el inicio del negocio se establezca el precio en pesos colombianos.
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