El Colombiano es un grupo editorial multiplataforma con más de 110 años de existencia. Nació en la ciudad de Medellín en Antioquia. Fundado el 6 de febrero de 1912 por Francisco de Paula Pérez, se ha especializado en la investigación y generación de contenidos periodísticos para diferentes plataformas en las que provee a las a...
Un reciente informe de Medellín Cómo Vamos sobre Calidad de Vida y Percepción Ciudadana reveló que uno de cada tres estudiantes en la ciudad culmina su formación escolar sin alcanzar las habilidades fundamentales de comprensión lectora. Este fenómeno, según el reporte, no señala una falta de interés en la lectura propiamente dicha, sino una tendencia preocupante en la que el acto de leer se convierte en una rutina sin reflexión profunda. De acuerdo con fuentes del estudio citado, la dificultad no se restringe a los futuros bachilleres, sino que se evidencia desde los primeros años de escolaridad. El índice lector realizado por Early Grade Reading Assessment (EGRA), el Banco Mundial y la Gobernación de Antioquia, identificó que en 2024, más del 40% de los niños de primer y segundo grado necesitaban mejorar significativamente su comprensión lectora.
A nivel comparativo, Medellín alcanza un 66% de estudiantes con las habilidades mínimas de lectura crítica, lo que la posiciona por debajo de ciudades como Barranquilla (67%), Cali (70%), Bogotá (76%) y Bucaramanga (78%), todos datos aportados por el informe de Medellín Cómo Vamos. Esta realidad ha llevado a las autoridades locales a considerar la necesidad urgente de fortalecer estrategias que promuevan una lectura más reflexiva, crítica y significativa mediante el involucramiento de diferentes actores, especialmente bajo la coordinación de la Secretaría de Educación de Medellín. Jorge Iván Ríos Rivera, subsecretario de la Prestación del Servicio Educativo, subraya la magnitud del reto: en la evaluación a 169 instituciones educativas de Medellín, el 82% de los estudiantes de primer grado leían menos de 48 palabras por minuto. Peor aún, en 38 instituciones, los niños apenas alcanzaban las 10 palabras por minuto, una señal incontrovertible de alarma educativa.
Para hacer frente a este desafío, se han implementado acciones como la adquisición de material literario de calidad, la distribución de más de 5.800 paquetes “Secretos para Contar” en los cinco corregimientos de Medellín (Santa Elena, Palmitas, San Antonio de Prado, San Cristóbal y Altavista) y el despliegue de la metodología ATAL (Aprendamos Todos a Leer), centrada en reforzar la comprensión lectora desde los primeros grados escolares. Asimismo, se han fortalecido técnicas didácticas para más de 120 docentes identificados en escuelas con los índices más bajos en este aspecto.
Santiago Silva Jaramillo, secretario de Cultura de Medellín, destaca la labor del Sistema de Bibliotecas Público, donde además del tradicional préstamo de libros, se ofrecen clubes de lectura, talleres de escritura creativa y otras actividades que fomentan una relación más significativa con la lectura. Ejemplo de estas iniciativas es el Festival del Libro Infantil, que en 2025 reunió a 25.000 asistentes y espera en 2026 duplicar esa cifra, consolidando el hábito lector desde la infancia.
El compromiso con la lectura va más allá de las instituciones oficiales. Diana Uribe y Liliana Castrillón, profesoras de la Institución Educativa Nueva Generación, aportan desde sus aulas a través de estrategias concretas como “La Biblioteca en el Aula”, que involucra activamente a las familias y propicia la adquisición de casi 300 títulos para el trabajo diario de lectura. Según la maestra Diana, la frecuencia de lectura de sus estudiantes ha elevado su vocabulario y habilidades de argumentación. Por su parte, la profesora Liliana sostiene que la comprensión lectora debe ser un eje transversal en todas las áreas del conocimiento y que solo cuando los textos conectan con la vida y las emociones de los estudiantes, la lectura se convierte en una experiencia auténticamente transformadora.
Historias como la de estas docentes reflejan que, aunque la mejoría en los índices de comprensión lectora es todavía un reto pendiente, existen caminos y voluntades que podrían, paulatinamente, cambiar el panorama educativo en Medellín y el Valle de Aburrá.
¿Cuáles son los principales retos para mejorar la comprensión lectora en los estudiantes de Medellín?
El interrogante surge ante la evidencia de que una parte significativa de la población escolar no alcanza un nivel satisfactorio de comprensión lectora, fenómeno diagnosticado por estudios como Medellín Cómo Vamos y la evaluación de EGRA. El reto no solo radica en incrementar la cantidad de libros o actividades de lectura, sino en profundizar estrategias didácticas, fortalecer la formación docente y vincular a las familias y la comunidad educativa en este proceso.
Este desafío reviste aún mayor importancia si se considera que la lectura es una competencia esencial para la vida académica y el desarrollo personal. La comprensión lectora es, además, transversal a todas las áreas de conocimiento, por lo que su fortalecimiento puede incidir positivamente en el rendimiento general de los estudiantes y en sus oportunidades futuras.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
* Pulzo.com se escribe con Z
LO ÚLTIMO