Del total de consultados, el 32 % declaró que trabaja menos horas y dedica más tiempo a su casa, mientras que 27 % trabaja la misma cantidad de tiempo, según la encuesta Covid-19 y Home Office, hecha por The Wellness and Productivity Project entre 1.039 personas, 81 % de las cuales tienen entre 20 y 49 años.

Con miras a la reapertura de actividades, que el gobierno mexicano planea implementar gradualmente y por zonas desde el próximo lunes, un 25 % de los encuestados dijo que continuaría trabajando desde casa, si así lo solicitan sus empleadores, mientras que 59 % estaría dispuesto una o dos veces por semana.

En tanto, un 16 % dijo que “definitivamente no” seguiría trabajando desde casa.

“Los hallazgos han sido muy valiosos para documentar una realidad presente: una forzosa migración a una forma de trabajo remota sin considerar las repercusiones en el bienestar de las personas”, dijo Isaac Gómez-Mercado, responsable del estudio, citado en un comunicado.

En cuanto a la vida cotidiana, el 68 % de los encuestados dijo que además de trabajar a distancia realizan quehaceres del hogar, mientras que 43 % asegura comer más sano y mejor desde que está en confinamiento contra 3 % que dice comer muy mal o que ha optado por la comida chatarra.

El 38 % reconoció que no hace ninguna actividad física durante el encierro, contra el 55 % que dicen cumplir con rutinas de ejercicio caseras, cardio, yoga o estiramientos.

Por otro lado, el 79 % de los encuestados ha optado por vestir ropa cómoda para trabajar desde casa, frente a al 15 % que sigue vistiéndose como si fuera a la oficina y el 6 % que opta por quedarse en pijama todo el día.

La Ciudad de México y zonas circundantes del vecino Estado de México, las más pobladas y con mayor concentración de negocios y empresas del país, conforman la región más afectada por la COVID-19.

Hasta el martes, la capital concentraba 10.529 de los 38.324 casos confirmados y 769 de los 3.926 fallecimientos de todo el país, según datos oficiales.