La colección que generó esta polémica fue lanzada el 20 de julio pasado con el objetivo de cambiar los estereotipos que tenían las personas de otros países sobre los colombianos. Sin embargo, nada salió como lo había planeado la compañía, pues varios usuarios creyeron que su campaña de “Soy colombiano y no tengo nada que esconder” no quitaba los prejuicios sino que los reforzaba, mencionó en un comunicado la marca.

Pero esto no fue lo único que salió mal. Cuando se empezó a hacer viral su campaña, unos estudiantes de la Universidad de Medellín notaron que el diseño de esta maleta y la estrategia que estaban usando para venderla era casi igual a la que ellos habían presentado en el concurso “La prepa” hace dos años.

Comparación de diseños
Comparación de diseños / Instagram

Según El Espectador, los estudiantes Camila Arango y Camilo muñoz empezaron a buscar a la marca para que les explicara el proceso de creación que habían tenido con este producto y aunque la compañía no respondió a esta solicitud, decidió tomar otras medidas para evitarse problemas.

Pulzo se contactó con Totto, que sobre el tema aclaró:

“Hemos suspendido la campaña dado que un grupo de estudiantes considera que tiene similitudes con un trabajo que ellos realizaron”.

La empresa también afirmó que la idea creativa y la campaña de esta maleta fueron presentadas por la agencia digital Aysylkum. La empresa aceptó que le gustó la campaña porque iba con su nueva postura de: ‘Dilo todo’.

“Le hemos solicitado a la agencia que revise con el grupo de estudiantes el proceso que se siguió, para evitar que en el futuro se presenten situaciones similares”, sentenció la compañía.