La disputa entre la Unión Europea tiene que ver con los aranceles que impone Colombia a las papas fritas congeladas procedentes de Bélgica, Alemania y Holanda.

“Los miembros de la OMC aceptaron una segunda demanda de la Unión Europea para establecer un grupo especial para pronunciarse sobre los derechos antidumping de Colombia sobre las papas fritas congeladas procedentes Bélgica, Alemania y Holanda”, indicó un responsable de la OMC.

Bruselas ya hizo una primera demanda de arbitraje, pero fue rechazada por Colombia. Según las reglas de la OMC, la segunda demanda de panel es en la práctica aceptada automáticamente.

El litigio empezó por los aranceles antidumping que Colombia impone a las papas congeladas de los tres países europeos.

Los aranceles, anunciados por Bogotá en noviembre de 2018, son según la Unión Europea completamente injustificados y perjudican a las empresas europeas.

Las medidas antidumping están autorizadas, pero solo con condiciones y muchas veces son objeto de reclamación.

En Bélgica, la decisión de Colombia de imponer aranceles cayó como un jarro de agua fría para su industria de ‘frites’, uno de los símbolos más internacionales de este país junto al chocolate y la cerveza.

Bélgica produjo en 2018 unos dos millones de toneladas de patatas fritas congeladas, según datos de la asociación de profesionales del sector Belgapom. El 90% de la producción se exporta y un tercio va fuera de la UE.

Por otra parte, la UE logró también el lunes, durante la reunión del Órgano de Resolución de Conflictos de la OMC la creación de otros grupos de expertos para examinar los aranceles de India a algunos productos europeos de alta tecnología.