Esa red social se suma a las diferentes alternativas útiles para avanzar en los procesos de selección, y se destaca la precisión al momento de presentar su información en dicha comunidad social.

Ante esto, La República describe las cosas que se deben borrar en la red social de LinkedIn:

Se deben descartar las experiencias profesionales que no están actualizadas, por ejemplo, la pasantía o práctica laboral que realizó hace más de cinco años o los artículos que escribió cuando empezaba su carrera. Esto desvía la atención de las destrezas más recientes y relevantes.

Las recomendaciones viejas no son útiles porque pueden mostrar las habilidades que ya no usa, por eso se debe centrar en tener sugerencias recientes.

También, debe abstenerse de colocar las habilidades que no se pueden probar, solo se deben mantener las que tengan veracidad a través de un portafolio y de objetivos cumplidos.

Por último, es necesario omitir las certificaciones que han caducado y las publicaciones que tienen URL y que ya no son válidas.