La Superintendencia de Salud ratificó la revocatoria parcial de funcionamiento de Medimás con el fin de garantizarles a los usuarios una mejor prestación de los servicios de salud en estos departamentos; de acuerdo con el superintendente Fabio Aristizabal, las EPS que recibirán a estas personas deben cumplirles con los tratamientos, cirugías, entrega de medicamentos y todo lo que necesiten.

“Esto lo hacemos porque Medimás no garantizaba los servicios de salud de manera oportuna, de calidad y continuidad en estos departamentos. Encontramos que las denuncias contra esta EPS crecieron casi 200 % en los últimos meses. No habrá ninguna disculpa para que sigan prestando los servicios de salud sin afectar los derechos de los colombianos”, destacó Aristizabal, e hizo un llamado a las EPS que recibirán a estos afiliados a cumplirles con los servicios.

El funcionario explicó que cuando la superintendencia decide retirar a una EPS de las regiones, lo hace porque está defendiendo la vida de los colombianos. “Seguiremos depurando y sacando del sistema a los actores que no ven la salud como un derecho fundamental y no atienden con dignidad a todos sus usuarios”.  

Medimás, según comprobó la entidad, ponía en riesgo la efectividad de los servicios, la seguridad de los afiliados y la destinación de los recursos del sector por lo que incumplía de forma reiterada e injustificada las condiciones de habilitación; además, verificó un reiterado incumplimiento en el pago a la red de prestadores, porque no les hacía el giro oportuno de los recursos por las obligaciones causadas por concepto de servicios y tecnologías en salud.

“Adicionalmente, presentó un capital de trabajo negativo, por lo que la EPS puede ver comprometida la disponibilidad de recursos para atender el pago de los pasivos a corto plazo, materializándose un riesgo de liquidez y operacional”, añadió la superintendencia.