El tema de cuánto dinero cargar consigo en la calle se debate entre cuánto gasta cuando sale y la seguridad, en caso de que pierda (o le roben) su dinero.

Es un asunto subjetivo, pues depende cuánto gana la persona y cuánto dinero está acostumbrada a gastar, o si la carga por precaución, en caso de necesidad, pero tiene la suficiente disciplina para no gastarla a la primera oportunidad.

El monto que se lleva en la billetera puede variar si, por ejemplo, la persona piensa salir a cenar a un restaurante o irse de rumba, en caso de que haya problemas con el pago electrónico o que a donde vaya a ir reciban solo efectivo.

También depende de si el portador se moviliza en carro o en transporte público, pues quien anda en carro debe saber que siempre hay que dejar un colchón de efectivo en caso de que deba tanquear o comprar algo relacionado con el vehículo, como una despinchada o un desvare.

Así, si usted no tiene que comprar almuerzo (pues lleva ‘coca’ a la oficina) y tiene su tarjeta de transporte público con suficientes pasajes o tiene aparte lo del taxi, un rango razonable y seguro es cargar entre 20.000 y 50.000 pesos en el bolsillo.

En Colombia, el efectivo es el rey

Un estudio de Fenalco realizado en febrero revela que el 73 % de los pagos realizados en tiendas se hace con efectivo y solo el 18,1 % se realiza por transferencias electrónicas.

Adicionalmente, el 91,4 % del volumen total de las transacciones realizadas por empresas e individuos corresponden a pagos en efectivo.

De acuerdo con el estudio de Fenalco, el 74,7 % de los tenderos señala que los clientes prefieren pagar con dinero en efectivo, lo que es relevante considerando que cerca del 50 % de las compras de bienes de consumo básico se realizan a través de las tiendas de barrio.

Hay que llevar la cantidad de efectivo que corresponda con su agenda del día

Como este es un asunto que varía de persona a persona, tenga en cuenta los siguientes consejos a la hora de pensar en cuánto dinero debe llevar en la billetera, lo cual hace parte integral de sus finanzas personales.

  • Si va al trabajo y ya tiene cubierto transporte y comida: entre 20.000 y 50.000 pesos.
  • Si invita a cenar a su pareja: dependiendo del restaurante, asegúrese de ver el menú y los precios antes de ir y, si piensa pagar con tarjeta, de todas maneras lleve el equivalente en efectivo de lo que cree que va a gastar.
  • Si va a rumbear: no se trata de perder la cabeza por los tragos, pero vale la misma estrategia que para ir a cenar.
  • Si va a hacer mercado: la tarjeta débito o crédito será suficiente, siempre y cuando haga el mercado en un almacén de cadena conocido, lo que hace innecesario llevar los 500.000 o el millón de pesos que le pueda costar el mercado del mes.
  • Si maneja carro: para un pinchazo o una tanqueada de emergencia, es bueno cargar más de 50.000 pesos en el bolsillo.
  • Si va a viajar por carretera: hay que tener en cuenta gastos de comida, número y valor de los peajes, precio de la tanqueada y un colchón de seguridad, en caso de un imprevisto.
  • Si sale del país: recuerde que lo máximo que puede cargar en efectivo para salir del país es el equivalente a 10.000 dólares (unos 35 millones de pesos), pero lo mejor es llevar suficiente como para un taxi en el sitio de destino. Los hoteles y las cenas se pagan, por lo general, con tarjeta de crédito.
  • Si va a hacer ejercicio al aire libre: la idea es llevar cero monedas, para que no estorben. Si hace ejercicio lejos de casa, piense en el transporte y en algo de efectivo, por si quiere comprar una botella de agua o un jugo.

Que el dinero que carga a diario no se convierta en un ‘sifón’ de gastos

El experto en finanzas Alfredo Barragán, entrevistado por Pulzo, dice que llevar dinero a cuestas hace parte del hábito de hacer un buen flujo de ingresos y gastos.

Destacó que aunque la mayoría desearía que le digan qué porcentaje debería destinar a rubros como el ahorro, la realidad es que eso depende de cada uno y de sus necesidades, al igual que el dinero que siempre se lleva consigo y que, si no se cuida, puede convertirse en un escape de dinero, si la persona no tiene la disciplina de cuidarlo.

“Mi propuesta es que, si tienen claro para dónde van, hay que tener en cuenta que en un momento hay que enfatizar más en el tema de vivienda, o de automóvil, o de educación. No es una regla establecida de que tiene que ahorrar ciertos porcentajes, depende de los objetivos que tenga nivel personal para que redistribuya su presupuesto lo mejor que pueda”, sentenció el experto, y agregó que este hábito debe empezar desde la juventud.

Una forma muy eficiente de ver en qué se está gastando su plata, según es especialista, es pagar todo con tarjeta débito o con tarjeta de crédito, ya que ahí va quedando registrado todo lo que se está haciendo. “Esto se vuelve un libro auxiliar con el que puede redistribuir”.

“Planear nuestras finanzas es seguir un proceso que nos ayuda a darnos cuenta de nuestra situación financiera actual, determinar nuestras metas y objetivos, priorizar (porque el dinero es escaso) y desarrollar un camino, una estrategia, que nos lleve a lo que queremos lograr”, opina, por su parte, el experto en finanzas Joan Lanzagorta, citado por El Economista.