Según un estudio de Datacrédito Experian, específicamente el rango de edad de quienes solicitan estos préstamos informales se ubica entre los 36 y 45 años, informó La República.

Además, la mayoría de personas pertenecen a los estratos 1, 2 y 3; son separados o viven en unión libre, y no tienen tarjeta de crédito o carecen de acceso, por falta de historial crediticio o requisitos, a algún tipo de servicio financiero, reseñó el medio.

Quienes acceden al ‘gota a gota’ solicitan préstamos pagar o solventar sus deudas o compras necesarias (como para la ropa), explicó a La República el investigador del estudio, Santiago Rodríguez.

El monto más apetecido es de hasta un millón de pesos; cantidad que se debe pagar en plazos cortos (entre uno y cinco meses), y el pago se efectúa a diario, semanal o quincenal, añadió el medio.

Sin embargo, para Datacrédito, ni la edad ni el estrato son una limitación para ingresar a un servicio financiero legal porque las personas “con el típico perfil de los usuarios del crédito informal sí tienen acceso, y en una gran proporción, a los formales”, mencionó El Tiempo.

Sumado a ello, los altos intereses y bajos plazos de los ‘gota a gota’, “deberían conducir a una reducción de su uso”, concluyó el diario.

A 2018, el índice de inclusión financiera en Colombia, es decir, la cantidad de población que puede acceder a estos servicios, es de 81,4 %.