La Kofola fue creada en Checoslovaquia en la segunda mitad del siglo XX, como una alternativa frente a las gigantes Coca-Cola y Pepsi, cuando (en ese momento) los productos estadounidenses eran prohibidos en la Unión Soviética (URSS) y, desde allí, se convirtió en la bebida nacional favorita de los ahora países independientes, Eslovaquia y República Checa, explicó la BBC.

Actualmente, esta bebida sigue siendo una alternativa a las gaseosas tradicionales y su demanda se extiende más allá de los límites de Europa del Este, dijo al medio internacional Anish Shah, director de Halusky, un proveedor que se especializa en la comida y la bebida de esas dos naciones.

“Inicialmente, comenzamos a vender unas pocas botellas en 2004, cuando estos países se unieron a la Unión Europea. Hoy vendemos tal vez cerca de 3.000 litros al mes”.

La Kofola pretende ser más saludable que las gaseosas convencionales y contiene aproximadamente un 30 % menos de azúcar que sus grandes competidores, razón por la que, según BBC, existe una lealtad de sus consumidores en Europa que le ayudó a la compañía a sobrevivir cuando los nuevos mercados independientes abrieron nuevamente la opción de consumo de Coca-Cola y Pepsi, en esos países.

En la actualidad, esta bebida cuenta con una amplia variedad de sabores, incluyendo limón y vainilla, puntualizó el medio.