La creatividad de esta mujer la ha llevado a diseñar diferentes tipos de calzado y ahora se inventó transformar los huesos que antes usaba para el sancocho en tacones y accesorios para hacer zapatos.

“Siempre me fijaba en los huesos por la inquietud de la tarea y le dije al carnicero: ‘ve, eso parece un tacón, ¿cierto?’ y me dijo que sí. Y ahí fue donde empezó el sueño”, comentó doña Denya a Telemedellín.

Pero, ¿cómo es el proceso de fabricación? Según ese medio, la señora transforma los huesos que antes usaba para el sancocho en tacones y accesorios, los limpia, seca y luego los arma como zapatos y los comercializa.

Además, agrega, con huesos como el gañote hace collares y bisutería.

“El calanbombo lo transforma en candelabros y joyas y hoy fabrica con huesos aretes y adorna bolsos y marroquinería”, explica Telemedellín.

Esta es la nota que publicó ese medio en la que muestra la creatividad y emprendimiento que hoy exalta a doña Denya: