Ortega mencionó en su columna en Semana que pese a que muchos están pensando que la pandemia por el COVID-19 acabará pronto, la realidad es que, por lo menos, hay que aceptar que llevará dos años como mínimo, y que lo único que podría llevar al país a una relativa normalidad es la existencia de una vacuna contra la enfermedad.

El analista fue enfático en la revista en que va a ser insostenible para el país si le alarga más el aislamiento obligatorio, por lo que destacó que dependerá de la calidad de las estrategias que se diseñen y ejecuten para la reactivación de la vida social, si Colombia sale o no bien librada de la pandemia.

“En un país donde las normas se cumplen siempre a medias, y las personas no tienen una cultura de respetarlas o de disciplina social, esto es un reto enorme que exige el aporte de todos para incentivar su cumplimiento masivo”, manifestó Ortega en el medio.

Sobre la reactivación económica, el exdirector resaltó en Semana que es necesario desarrollar y adoptar medidas no solo por etapas, como lo viene haciendo el Gobierno, sino teniendo en cuenta las características de los grupos de personas a quienes se les va a autorizar para que retomen sus actividades, para así flexibilizar las medidas alrededor de la evolución de la enfermedad.

“Las distinciones entre grupos poblacionales por edad, que se diseñaron desde el inicio, deben mantenerse, pues el riesgo de mortalidad en personas mayores sigue siendo muy alto. Es clave el estricto control sobre el uso efectivo y permanente, por parte de empresas y lugares de trabajo, de medidas de distanciamiento, tapabocas, guantes, seguridad e higiene”, manifestó Ortega en el medio, e hizo un llamado a no crear falsa sensación de seguridad con respecto al riesgo de contagio.