“Los mercados del trabajo de América Latina y el Caribe atraviesan por un momento de incertidumbre reflejado en una leve alza de la tasa de desocupación regional e indicios de precarización que podrían empeorar en 2020”, advirtió el organismo al presentar en Lima su informe anual Panorama Laboral.

La tasa de desempleo en la región al cierre de 2019 es de 8,1%, una décima más del 8,0% de 2018. “Es un alza leve, pero aun así significa que más de 25 millones de personas están buscando empleo activamente y no lo consiguen”, dice el informe. No obstante, en el Caribe angloparlante, que tiene menos población, “hubo un descenso del desempleo de 0,7 décimas”, precisa el reporte.

“La dinámica de desaceleración económica observada desde mediados de 2018 ha impactado tanto en la estructura como en la calidad de los empleos”, dijo el coordinador del estudio, Hugo Ñopo. Hay una “precarización” en los empleos que se crean en la región, así como un aumento del trabajo por “cuenta propia no calificado”, lo que obedece a una necesidad y no a un anhelo de emprendimiento, explicó.

La OIT dijo que debido a las condiciones económicas la tasa de desempleo puede empinarse a 8,4% este año, lo que significaría que la región tendría 27 millones de personas sin trabajo. “Hay un rezago en las estadísticas laborales, por lo que en el segundo o tercer trimestre comenzaría a verse el impacto”, indicó Ñopo.

El informe expresa que a pesar del aumento de la participación laboral de las mujeres (a 50,9%), “ésta sigue estando más de 20 puntos porcentuales por debajo de la de los hombres” (74,3%). Destaca además que la tasa de desempleo femenino subió dos décimas a 10,2%, mientras que la de los hombres se mantuvo sin cambios en 7,3%, “lo que indicaría que el peso del aumento del desempleo regional afectó en forma desproporcionada a las mujeres”

La OIT destacó que la situación de los jóvenes latinoamericanos es “alarmante”, porque el nivel de desempleo al cierre del estudio es el más alto en la última década. “Al tercer trimestre (de 2019) la tasa de desocupación (juvenil) regional fue de 19,8%, lo que implica que uno de cada cinco jóvenes en la fuerza laboral no puede conseguir empleo”, dice el informe.

“La falta de oportunidades de trabajo decente para los jóvenes causa gran preocupación, pues es fuente de desaliento y frustración. Esto se ha visto reflejado en la primera línea de recientes protestas registradas en la región, pidiendo cambios para aspirar a un futuro mejor”, declaró Hunt.

Ñopo, por su parte, explicó que así como el desempleo y las precarias condiciones laborales estimulan las protestas, éstas también impactan en el crecimiento económico, lo que a su vez afecta las tasas de empleo:

“Hay que pensar que en Chile una movilización en donde se tuvieron a centenas de miles o millones de personas en la calle sin trabajar. Eso tiene algo que ver con los impactos en la generación de producto, que después va a tener que ver con el desempleo”: Hugo Ñopo

“Tenemos que prestar atención a ambos tipos de causalidades porque es un fenómeno al que no debemos dejar de prestar atención”, agregó.