Zinedine Zidane estaba dando sus primeras impresiones a la prensa tras el partido jugado este domingo en Málaga cuando Marcelo, Morata, Lucas, Danilo y Casemiro lo interrumpieron con champaña y al grito de “¡Campeones, campeones!”.

El entrenador dejó a un lado la seriedad que tanto lo ha caracterizado y se unió con gusto a la celebración de los futbolistas.

Luego, Zidane pidió que le cambiaran la silla porque al igual que su vestido estaba “empapada”, y siguió atendiendo a los periodistas con una sonrisa y con un “no pasa nada”.

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“He ganado todo con este club, con esta camiseta, pero ganar la Liga es lo máximo (…) por eso decía que hoy es para mí el día más feliz profesionalmente”, expresó Zidane.