Bolt demostró ser muy superior al vehículo motorizado, un triciclo cubierto con tres plazas para pasajeros detrás del conductor que puede alcanzar una velocidad punta de 60 kilómetros por hora.

El velocista dejó atrás al mototaxi desde el pistoletazo de salida y se dedicó a trotar por el resto de la improvisada pista pintada sobre una calle del distrito limeño de Miraflores que da al océano Pacífico ante la ovación del público peruano, como se puede ver a continuación:

Tras la celebración de la victoria, donde deleitó a los espectadores con su ya inconfundible pose ganadora del rayo, el triple campeón olímpico de los 100 y los 200 metros planos pilotó el mototaxi de vuelta a la línea de salida.

Bolt afirmó entre sonrisas al público que la carrera fue demasiado fácil y que el mototaxi debería haber partido con diez minutos de antelación para que el duelo tuviese algo de emoción.

El hombre más rápido del mundo será el primer atleta en correr sobre el tartán de los Panamericanos, ubicada en la Villa Deportiva Nacional (Videna), donde deben brillar en pocas semanas los próximos atletas americanos que irán luego a los Juegos Olímpicos.