Ibargüen, vigente campeona olímpica de triple salto, no competía desde los pasados Mundiales de Doha 2019, donde logró la medalla de bronce.

En su retorno a las pistas, diez meses después de su última competición, Ibargüen optó por participar en el salto de longitud, una prueba en la que la colombiana cuenta con una mejor marca personal de 6,93 metros.

Una distancia a la que Ibargüen no pudo acercarse este domingo, como atestiguaron los 6,61 que firmó este domingo en Estocolmo. Marca que Caterine Ibargüen logró en su último intento, en el que según el nuevo formato ideado por los organizadores, se decidía la ganadora del concurso.

Una ronda final en la que participaron además de la colombiana, la ucraniana Maryna Bekh-Romanchuk y la sueca Khaddi Sagnia.

Salto final al que Catetine Ibargüen llegó en la tercera posición, tras lograr en su primer intento de tarde una marca de 6,60, once menos -6,71- de los que firmó la ucraniana Bekh-Romanchuk en la clasificación, y 23 menos -6,83- que la sueca Sagnia.

Pero si por algo destaca Ibargüen es por su carácter competitivo, tal y como volvió a demostrar este domingo, al lograr su mejor registro, un salto de 6,61 metros, en su último intento.

Un salto que permitió a la colombiana lograr la segunda posición final, sólo superada por la ucraniana Maryna Bekh-Romanchuk, que en su último salto se escapó hasta los 6,85 metros, mientras que la sueca Khaddi Sagnia se tuvo que conformar con la tercera plaza, tras fallar -5,73- en su postrero salto.