El hijo de Mohamed nació en México y desde muy chiquito se hizo un ferviente hincha del Monterrey.

En el instante en el que su equipo marcó el penal definitivo en la final de la liga mexicana contra el América, Mohamed no saltó a la cancha a festejar, se quedó en la banca llorando de manera conmovedora, con el rosario entre las manos, pues le había prometido a Farid que algún día haría campeones a los ‘Rayados’.

En su primera etapa con Monterrey (entre 2015 y 2018), el ‘Turco’ llegó a dos finales que perdió: contra Pachuca en el Clausura 2016 y ante Tigres en el Apertura 2017. La tercera fue la vencida, y en ambos partidos de la final, como es costumbre, Mohamed colocó en un asiento de la banca el rosario con el que siempre recuerda a su hijo.

De hecho, esta es la segunda promesa que el técnico argentino le cumple a Farid. Mohamed también le había prometido a su hijo que ascendería a la primera división a Huracán, el club argentino de sus amores. El ‘Turco’ lo logró un año después de la muerte de su heredero, recordó el diario Olé.

La segunda gestión de Mohamed al frente de los ‘Rayados’ comenzó en la jornada 14 cuando el equipo era decimocuarto clasificado. El estratega metió a su equipo en la liguilla como octavo de la tabla de posiciones y lo condujo a la final, hasta ganarla, con un gran balance: siete victorias, tres empates y una derrota en 11 partidos.