“Estoy contento con mi rendimiento en este duro día. El equipo Bahrain [McLaren] puso un ritmo muy fuerte en la Madeleine (el primer puerto fuera de categoría de la etapa), y en el Col de la Loze la carrera explotó en los últimos kilómetros. Fue un final muy duro pero estoy feliz de no perder tanto tiempo, que es remontable. Mañana es otro día fuerte”, dijo Pogacar en entrevista con la organización del Tour, citado por Cycling News.

El joven ciclista revelación, de nacionalidad eslovena y quien cruzó la línea de meta en el tercer lugar, detrás de Roglic, dijo que además del demoledor ataque de Miguel Ángel López se había topado con otras dos dificultades, como el “sube y baja” del terreno y la altura sobre el nivel del mar, que claramente favoreció al colombiano.

Por su parte, el estadounidense Sepp Kuss, otro joven ciclista desatacado de este Tour de Francia y que ha sido el gregario de oro del líder Primoz Roglic, que cruzó la línea en cuarto lugar, narró una situación especial durante la última cuesta:

“Aceleré en un tramo relativamente plano y vi que nadie me siguió, pero de la nada saltó López; me le traté de pegar pero él estaba demasiado fuerte, así que supe que estaba en mi límite y decidí esperar a Primoz”, señaló el ciclista.

El pedalista británico Adam Yates, que cruzó octavo y ahora se ubica quinto en la general, dijo de otro lado que la altitud de la etapa fue clave para el resultado final, una situación que se repetirá en la etapa de este jueves, si se tiene en cuenta que el primer puerto de montaña, de primera categoría, rozará los 2.000 metros de altura, lo cual es más difícil para los europeos, que no están habituados a vivir ni correr en altura.

Roglic Roglic, líder de la competencia con relativa comodidad, dijo, citado por la BBC: “No creo que el trabajo esté hecho. Aún quedan etapas muy duras y Pogacar es un gran escalador. Me sentí muy bien en la cuesta pero es que estos 4 o 5 últimos kilómetros no se comparan con nada. Estoy feliz de que haya terminado”.

Y remató: “Estaba feliz con mi situación antes de esta etapa, pero ahora lo estoy aún más”, dijo el esloveno, quien a juzgar por sus declaraciones, no ve al colombiano López como una amenaza para la camiseta amarilla.