Esos tres equipos fueron el Ineos, del colombiano Egan Bernal (ganador de la pasada edición de la carrera), el Mitchelton-Scott y el Astana. Precavidos ante un posible contagio por coronavirus, esos equipos prefirieron dejar de competir en cualquier carrera durante las próximas tres semanas.

La decisión de esas escuadras no hizo vacilar a la organización de la París-Niza. Más allá de que un sector de la opinión pública del ciclismo mundial pidieran su aplazamiento, la competencia francesa se realizará como estaba programada, entre el 8 y el 15 de marzo.

Nairo Quintana y su equipo están confirmados para tomar la partida. El boyacense terminó en el segundo puesto de la clasificación general el año pasado, a 39 segundos de Egan. Para esta edición, Quintana integra el grupo de favoritos a disputar el podio final junto a Primoz Roglic, Thibaut Pinot, Julian Alaphilippe, Richie Porte y el también colombiano Sergio Higuita.

El inicio de temporada para Nairo fue bastante positivo ya que se quedó con la medalla de plata en la contrarreloj del Nacional de Ciclismo y ganó sus primeras dos carreras en territorio europeo: el Tour de Provenza y el Tour de los Alpes Marítimos.

La decisión del Arkea de no retirarse de la París-Niza, más allá del coronavirus, podría justificarse en su ambición de obtener la mayor cantidad de resultados positivos posibles, que lo hagan terminar el año como el mejor equipo Pro Continental del año, para que así se garantice su participación en las tres grandes vueltas de la próxima temporada.

La París-Niza tendrá ocho etapas, de las cuales una será una contrarreloj de 15 kilómetros y las dos últimas se desarrollarán en territorio montañoso.