Éder Militao arribó al Real Madrid en una suma cercana a los 50 millones de euros procedente del Porto de Portugal, en donde jugó una temporada; además, hizo parte de la selección brasileña que ganó recientemente la Copa América.

Sin embargo, no se encontraba en óptimas condiciones para atender a los medios si se tiene en cuenta que empezó a mostrar signos de debilidad mientras contestaba.

“Me siento tonto… no comí nada… no puedo hablar más”, dijo mientras se cogía la cabeza, tomaba agua y se quejaba. Acto seguido, se levantó de la mesa y se fue.

Acá, el particular momento: