“Le robaban muy a pesar [de] que […] les dio la mano cuando estaban en la inmunda”, califica la situación de Miguel Ángel Borja El Meridiano, que reporta el hecho.

La cuantía de la defraudación, según ese medio, alcanza los 300 millones de pesos, y la califica de “traición a su confianza, ya que los dos amigos protagonistas de una estafa millonaria los conocía de años atrás”.

De acuerdo con el diario regional, todo empezó cuando Borja jugaba con el Cortuluá y conoció, a través de Wilson Morelos y otros jugadores, al exjugador del América Jhon Quintero Arias.

Quintero Arias se ganó la confianza de Borja, sigue El Meridiano, y el cordobés decidió hacer una millonaria inversión en Montería comprando apartamentos que le entregó a Arias para que los administrara.

“Mientras Borja seguía en Brasil, Quintero Arias en Montería se colgaba en el pago de la administración de por lo menos 17 apartamentos”, precisa el mismo medio, y agrega que, “como si fuera poco”, también “desviaba el cobro de los arriendos” y “de ñapa” no pagaba los servicios públicos.

Caracol Radio sostiene que Quintero Arias también habría vendido uno de los apartamentos de Borja sin su consentimiento. En todo caso, Quintero Arias y otra persona están siendo procesados por estafa agravada de mayor cuantía, según esa frecuencia.

Este medio asegura que esta situación derivó en varios embargos contra Borja, “lo que lo llevó a buscar los servicios de un abogado para que le hiciera un estudio de títulos de todos sus bienes”.

Luego de ese estudio que hizo el jurista contratado por Borja, se descubrió que “un apartamento que el futbolista había comprado a un amigo en el Edificio Torres del Este, del barrio 25 de agosto, el mismo que lo vendió, en contubernio con […] Quintero, lo negociaron a otra persona”, dice El Meridiano.

“Borja espera recuperar el dinero para destinarlo a su fundación que ayuda a familias vulnerables de Tierralta, su pueblo natal en el sur de Córdoba”, agregó la emisora.