El que protagonizó la jugada fue Leo Dubois, que corría detrás del balón cuando este estaba saliendo del área rival en el minuto 63 del compromiso.

Sin embargo, mientras iba en carrera se fue al suelo por un supuesto toque desde atrás de Jonathan Panzo, defensa inglés del Dijon.

Lo particular vino cuando el árbitro sancionó tiro libre, pues el afectado terminó a más de 3 metros del área, por lo que no hubo reclamo de los jugadores.

Pero cuando la infracción se iba a ejecutar, los oficiales del VAR llamaron al juez central para avisarle que la falta se produjo en el borde del área y que por lo tanto era penalti a favor del Lyon.

La decisión generó airadas protestas de los hombres del Dijon, a tal punto que hubo hasta una tarjeta amarilla para uno de los que reclamó.

Finalmente, 3 minutos después, Memphis Depay tomó el balón y convirtió la pena máxima en gol para sellar el 4-1 definitivo a favor de los locales.

En video, la peculiar situación: