Jorge Enrique Vélez señaló que su preocupación inmediata es por el futuro de las “50.000 familias que viven directamente del fútbol”. Entre ellas, las de los empleados de los clubes, los árbitros, los periodistas independientes, los que hacen los uniformes y “la gente que tiene sus negocios relacionados y que está a la deriva”, informó el dirigente, en diálogo con El Espectador. 

También indicó cuál será el impacto financiero que el parón tendrá en los propios clubes. “Creemos que esta crisis le va a generar al menos unos 80.000 millones de pesos de pérdidas a los equipos colombianos”, añadió en la publicación. 

Si bien no se atrevió a vislumbrar cómo será el futuro del balompié ‘cafetero’, sentenció, en ese periódico, que cuando el fútbol regrese lo hará en “un mundo distinto, con otra realidad económica”.  

En esta época de ‘vacas flacas’ el presidente de la Dimayor agradeció la contribución económica de la Federación Colombiana de Fútbol y la Conmebol a los equipos del país. “La FCF les dio un dinero a los clubes de primera y segunda división y Conmebol un anticipo importante a los equipos que están en las copas Libertadores y Sudamericana”, detalló en ese medio. 

El pasado 30 de marzo, el directivo había dicho en entrevista con La FM, que propondría disputar lo que resta del torneo en una sola ciudad a puerta cerrada. Sin embargo, el pasado viernes la propia Dimayor aclaró en su cuenta de Twitter que “a la fecha no existe ninguna decisión formal” sobre el retorno del fútbol colombiano.