Urshela estaba originalmente en la alineación titular de la jornada, bateando octavo en el primer partido de una serie de tres contra los Rays de Tampa Bay, pero el equipo anunció  el cambio poco antes del inicio.

Cualquier jugador colocado en la lista de lesionados de COVID-19 no cuenta contra la lista de 40 hombres ni tampoco requiere una estadía mínima.

De acuerdo a la información oficial ofrecida por el equipo neoyorquino, el personal uniformado y los miembros del grupo de viajeros fueron vacunados el miércoles en el Yankee Stadium, antes y después de su derrota por 3-4 en 11 entradas ante los Orioles de Baltimore.

En ese partido, Urshela pudo haber empatado el juego en la parte baja de la última entrada, pero se vio lento al aproximarse al plato y sufrió un golpe en la cara al lanzarse para intentar anotar.

El mánager de los Yankees, Aaron Boone, confirmó que “varias personas en nuestro grupo de viaje”, incluidos los jugadores, recibieron la vacuna, administrada por el personal médico del Centro Médico Montefiore.

El equipo neoyorquino de la Liga Americana espera lograr el 85 % necesario de personas completamente vacunadas para relajar algunas de las extensas restricciones de salud y seguridad que están en vigor dentro de las Grandes Ligas desde que se declaró la pandemia del coronavirus.

Cualquier equipo que alcance el umbral del 85 % con sus individuos de Nivel 1, un grupo que incluye jugadores, entrenadores y personal ejecutivo, podría relajar algunos de los protocolos más estrictos, como el requisito de usar máscaras en la banca se suplentes. Esas personas tampoco tendrían que ponerse en cuarentena después de una exposición al COVID-19.

Muchos jugadores de las ligas mayores han considerado que el ponerse la vacuna debe ser una “elección personal”.