El encuentro entre ‘tiburones’ y ‘millonarios’ no se disputará en el estadio Metropolitano, sino en el Romelio Martínez, que es mucho más abierto ante la falta de tribunas altas.

En la víspera del partido, los choques entre manifestantes y policía antidisturbios se recrudecieron en la capital atlanticense y se usaron gases lacrimógenos en zonas relativamente cercanas al estadio. Eso hizo que el ambiente en el escenario se sintiera viciado.

En redes sociales  se filtraron fotos de agencias como Getty y AFP, y hasta un video, mostrando al técnico argentino muy afectado por ello, llevándose las manos a los ojos por la irritación:

El Heraldo informó que en la cancha se alcanzaban a oír las explosiones de las aturdidoras con las que la Policía intentaba controlar algunos desmanes:

El alcalde de Barranquilla, Jaime Pumarejo, le restó importancia a lo que se vivía en el lugar aunque alcanzó a reconocer que unos 200 jóvenes intentaron entrar al estadio. “El partido va, no hay ningún contratiempo”, señaló.