De acuerdo con el diario británico Metro, Darlington se suicidó el pasado 18 de marzo, pero fue hasta esta semana que se conocieron los hechos en diferentes medios locales.

El futbolista se ahorcó y fue encontrado sin vida en su cuarto por su hermano Kyran, junto a varias notas de suicidio. El hecho ocurrió en la casa donde siempre vivió, en Gellifor, Gales del Norte, explica el mismo periódico.

Desde muy pequeño, Joel demostró que tenía futuro como delantero. Empezó jugando cuando apenas era un estudiante de la primeria en la escuela primaria de Rhos Street y luego, gracias a sus buenos rendimientos, pasó por diferentes equipos ya profesionales, relató la mamá del deportista, citada por el rotativo inglés.

En 2015 fue fichado por el Manchester United, pero un año más tarde dejó de jugar para ellos luego de sufrir una fractura en un brazo. Después de eso jugó para el Bala Town, donde fue máximo goleador en la temporada 2016-17, el Denbigh Town y el Gwynedd, de la Premiership, detalla Metro.

Lastimosamente, en 2017 fue al médico por un fuerte dolor de espalda y fue diagnosticado de tejido cicatrizal en esta zona del cuerpo. Las molestias nunca le pararon a pesar de la fisioterapia y la acupuntura y por ello le practicaron una operación discal, lo que lo obligó a dejar el fútbol, indica ese medio.

Para ese tiempo, Joel estaba estudiando en la universidad pero desde octubre de 2018 no volvió porque entró en depresión, lo que al final lo llevó a quitarse la vida.

Andy Kelly, directivo del Bala Town, describió al joven futbolista como un “talento excepcional” y que fue un placer para él verlo jugar y tenerlo en su equipo, finaliza Metro.