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Este artículo fue curado por pulzo   Ene 17, 2026 - 10:18 am
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La atmósfera en el estadio Santiago Bernabéu fue especialmente tensa el sábado 17 de enero, cuando la afición del Real Madrid recibió a su equipo luego de una serie de decepciones deportivas. Este distanciamiento con la hinchada se agravó tras la derrota en la final de la Supercopa de España y la temprana eliminación en los octavos de final de la Copa del Rey contra el Albacete, según informó Noticias Caracol. Al acto de bienvenida no le faltaron muestras de descontento: los seguidores expresaron su malestar mediante sonoras pitadas dirigidas a los jugadores y ondearon pañuelos blancos, una tradicional señal de desaprobación entre los aficionados merengues.

Desde el inicio, el ambiente dejó claro que sería una jornada complicada para el equipo. Incluso durante el calentamiento previo al partido, cuando apenas se habían llenado las gradas del Bernabéu, ya se percibía el sonido de los pitos. El descontento se hizo aún más notorio en el momento en que la megafonía presentó la alineación titular. Los nombres del brasileño Vinícius Júnior y del inglés Jude Bellingham fueron recibidos con una intensidad especialmente negativa; ambos jugadores soportaron la mayor carga de la crítica, a través de silbidos que se acrecentaban cada vez que participaban en alguna jugada durante el encuentro.

No obstante, no todos los protagonistas sobre el césped recibieron el mismo trato. El español Álvaro Arbeloa, quien vivía su primer partido en el Bernabéu tras haber sido designado como nuevo entrenador del Real Madrid en reemplazo de Xabi Alonso, no fue objeto de una reacción significativa ni a favor ni en contra por parte de los seguidores. Esto sugiere que la afición centró sus reproches sobre todo en los jugadores y el funcionamiento del equipo antes que en el cuerpo técnico.

A medida que el encuentro avanzaba y el protocolo habitual terminaba —el himno del club dejando de sonar y los equipos listos para comenzar—, el descontento se acentuó aún más. Los pitos se hicieron omnipresentes y las denominadas "pañoladas" (el ondeo de pañuelos blancos como señal de protesta) dominaron la escena, marcando una de las jornadas más hostiles en lo que va de temporada para el club blanco.

Esta atmósfera adversa también alcanzó a Florentino Pérez, presidente del Real Madrid. Parte de la hinchada, aunque minoritaria, le dirigió gritos exigiendo su dimisión. Este gesto, según Noticias Caracol, dejó patente que el malestar no se limita a jugadores puntuales, sino que una fracción de la afición extiende sus quejas a los niveles más altos de la dirigencia.

¿Cómo suelen responder los clubes como el Real Madrid ante fuertes manifestaciones de descontento de sus aficionados?
La respuesta de los clubes frente al rechazo manifiesto de la hinchada puede variar dependiendo de la magnitud y persistencia del descontento. En algunas ocasiones, puede motivar a la directiva a tomar decisiones como cambios en el cuerpo técnico o modificaciones en la plantilla de jugadores. En otras, se opta por estrategias de comunicación y acercamiento con la afición para explicar proyectos deportivos o medidas. Comprender el impacto de estas manifestaciones resulta clave para anticipar posibles movimientos dentro del club y para analizar la relación entre equipo y seguidores, una dinámica fundamental en la vida de cualquier institución deportiva de élite.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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