River Plate consolidó su tercera victoria consecutiva en el torneo Apertura del fútbol argentino, aunque el resultado final de 2-0 ante Estudiantes de Río Cuarto no refleja completamente las dificultades encontradas por el equipo dirigido en esta duodécima fecha. A pesar de la diferencia en el marcador, fue un partido disputado en el que el planteo del rival, recientemente ascendido a la máxima categoría, incomodó en todo momento al conjunto de la banda roja. Esta situación se evidenció en diferentes fases del juego, donde River mantuvo una posesión del 58 por ciento de la pelota, aunque le resultó complejo capitalizar esa ventaja en generación de acciones claras frente al arco contrario.
En efecto, River finalizó el encuentro con apenas tres remates directos al arco rival, una cifra que expone el buen trabajo defensivo de Estudiantes de Río Cuarto, pero también las dificultades del local para hilvanar jugadas de peligro. El trámite estuvo atravesado por varias situaciones controvertidas, ya que el árbitro Nazareno Arasa debió recurrir a la Asistencia Arbitral por Video (VAR, por sus siglas en inglés) en más de una oportunidad. Una de las incidencias más discutidas se produjo cuando Tomás González, del equipo cordobés, anotó un gol que fue finalmente anulado por posición adelantada tras la intervención tecnológica.
La apertura del marcador llegó recién a los 70 minutos, luego de que Arasa sancionara un penal tras consultar con el VAR. Gonzalo Montiel fue el encargado de transformar esa oportunidad en el 1-0 parcial para River Plate, rompiendo la paridad que hasta ese momento había persistido gracias al orden del visitante. La decisión arbitral resultó clave, ya que marcó el rumbo del tramo final del encuentro y fue un punto de inflexión en el ánimo de ambos conjuntos.
El segundo tanto, anotado en tiempo añadido por Maximiliano Salas, selló el resultado y le permitió al delantero dejar atrás una sequía de 19 partidos sin marcar goles. La acción nació con un pase preciso del colombiano Juan Fernando Quintero, otro de los momentos destacados del cotejo. Tras la victoria, Montiel subrayó la dificultad que representó el rival y valoró el crecimiento colectivo, mientras que Salas expresó alivio por reencontrarse con el gol en un contexto adverso tanto personal como grupal.
Este partido refuerza la idea de que, en torneos impredecibles como el argentino, cada triunfo requiere un esfuerzo sostenido y atención permanente a los detalles, incluso ante equipos menos experimentados en la categoría. La actuación del VAR y el impacto psicológico de romper rachas negativas también han sido factores decisivos en el resultado final de la jornada.
¿Cómo influye el VAR en el desarrollo de los partidos del fútbol argentino?
La implementación de la Asistencia Arbitral por Video (VAR) ha transformado el desarrollo de los partidos, como se evidenció en el encuentro entre River Plate y Estudiantes de Río Cuarto. En este compromiso, el árbitro Nazareno Arasa tomó decisiones clave luego de revisar jugadas polémicas con ayuda de la tecnología, modificando el ritmo del juego e impactando directamente en el resultado.
La intervención del VAR permite corregir errores humanos en situaciones determinantes, pero al mismo tiempo introduce momentos de incertidumbre que pueden alterar la concentración y el ánimo de los equipos. La reacción posterior a decisiones, como el penal sancionado para River o el gol anulado a Estudiantes, demuestra cómo la tecnología es protagonista del fútbol argentino actual y plantea desafíos tanto para los jugadores como para los cuerpos técnicos.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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