Por: Caracol TV

Compañía líder de televisión, radio y digital en Colombia.

Este artículo fue curado por pulzo   Feb 20, 2026 - 2:59 pm
Visitar sitio

El Junior de Barranquilla, actual campeón del fútbol colombiano, enfrenta una situación económica delicada a raíz de la salida de dos de sus principales figuras: José Enamorado y Jordan Barrera. Ambos futbolistas migraron recientemente al potente fútbol brasileño, el primero para integrarse al Gremio de Porto Alegre y el segundo para sumarse a las filas de Botafogo. No obstante, pese al atractivo de las cifras de sus traspasos, el club 'currambero' ha alzado su voz por presuntos incumplimientos en los pagos acordados, una denuncia que agrega tensión a la relación entre los clubes involucrados y subraya los desafíos financieros que acompañan las transacciones internacionales en el deporte.

José Enamorado llegó a Gremio a comienzos de año con un contrato pactado hasta finales del año 2028. La operación alcanzó un valor cercano a los tres millones de dólares, reflejando la proyección y el talento del atacante, quien fue pieza fundamental en el último título liguero del Junior. Por su parte, Jordan Barrera, mediocampista de 19 años con experiencia en las selecciones juveniles de Colombia, fue transferido a Botafogo en julio de 2025, en un acuerdo que involucró el 90% de sus derechos económicos y una suma de cuatro millones de dólares.

A pesar del impacto positivo de estas ventas en la planificación deportiva y financiera del Junior, la directiva expresó su preocupación por los retrasos en los pagos procedentes de Brasil. Héctor Fabio Báez, gerente general del club barranquillero, declaró a 'Win' que aún no se había recibido el primer pago por la transferencia de Enamorado, y que uno de los desembolsos programados por el pase de Barrera acumulaba ya más de 60 días de atraso. La situación, según Báez, condiciona la capacidad del club para cumplir con sus obligaciones, reiterando que la salida de jugadores también implica la llegada de refuerzos, por lo que la liquidez es indispensable.

En lo deportivo, la huella dejada por ambos jugadores resulta indiscutible. Enamorado, oriundo de Soledad, Atlántico, fue decisivo durante la final de la Liga II-2025, anotando tres goles en la serie frente a Deportes Tolima. Desde su llegada al 'tricolor gaúcho', ha disputado seis encuentros, sumando 198 minutos y aportando una asistencia tanto en el Campeonato Gaúcho como en el Brasileirao.

De igual manera, la trayectoria de Barrera en Botafogo ha sido destacada. El joven centrocampista ha sumado minutos en diversos torneos, incluyendo seis partidos en el Campeonato Carioca, tres en el Brasileirao y una aparición por la Copa Libertadores, alcanzando así 512 minutos en el terreno de juego. Su actuación más comentada tuvo lugar contra Nacional Potosí, en un duelo de la segunda ronda de clasificación a la Copa Libertadores, donde una jugada individual suya se volvió viral en las redes sociales por su destreza y creatividad.

El caso de Junior de Barranquilla ilustra cómo los traspasos internacionales, aún cuando significan grandes oportunidades deportivas y económicas para los equipos colombianos, también conllevan riesgos significativos en materia de cumplimiento y manejo financiero. Este escenario invita a la reflexión sobre la necesidad de una mayor garantía en las negociaciones entre clubes de diferentes países, especialmente cuando se trata de talentos que han dejado huella en el fútbol nacional.

¿Cómo se gestionan las disputas por incumplimiento de pagos en traspasos internacionales?

Cuando un club no recibe el pago acordado por la transferencia de un jugador al exterior, como le ocurrió al Junior de Barranquilla en los traspasos de Enamorado y Barrera, existen mecanismos establecidos por organismos como la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) para abordar este tipo de incidentes. Los clubes pueden llevar sus reclamaciones ante la Cámara de Resolución de Disputas de la FIFA, que se encarga de mediar y dictar resoluciones para garantizar el cumplimiento de los contratos internacionales.

La relevancia de esta pregunta radica en que, mientras el fútbol colombiano continúa exportando talento y buscando fortalecer sus finanzas a través de la venta de jugadores, la protección de los derechos económicos de los clubes nacionales se convierte en una prioridad. Comprender cómo actuar ante posibles incumplimientos permite no solo prevenir situaciones adversas, sino también fortalecer la transparencia y la confianza en el mercado de transferencias internacional.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

* Pulzo.com se escribe con Z

LO ÚLTIMO