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Este artículo fue curado por pulzo   Abr 1, 2026 - 9:40 am
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Fabio Capello, una de las figuras más relevantes y respetadas del fútbol italiano, expresó este miércoles su profunda decepción tras la eliminación de la selección nacional de Italia, conocida como la ‘Azzurra’, del Mundial por tercera vez consecutiva. Capello, reconocido por su trayectoria al frente de equipos como el Milán, Real Madrid, Juventus, Roma y también por su paso como seleccionador de Inglaterra, no dudó en calificar el reciente fracaso como una "vergüenza" que expone graves problemas estructurales en el fútbol italiano. Estas declaraciones se produjeron después de la dolorosa derrota ante Bosnia en la tanda de penaltis, la cual frustró nuevamente la esperanza italiana de regresar al escenario mundialista.

En conversación con el diario deportivo español Marca, Capello confesó que la gravedad del resultado le había impedido dormir, incapaz de asimilar la magnitud del revés sufrido por el equipo tetracampeón. “No he podido dormir en toda la noche, sigo sin creerme lo que ha pasado”, manifestó. Este crudo sentimiento de incredulidad es, sin duda, compartido por muchos aficionados que han visto cómo la histórica selección italiana permanece ausente de la Copa del Mundo desde 2014, una ausencia que, según los resultados recientes, podría extenderse hasta 2030. Así, una generación completa de jóvenes ha crecido sin ver a Italia en el torneo más importante del fútbol, una situación inédita para un país que presume de cuatro títulos mundiales y una rica tradición deportiva.

Para Capello, la situación representa una “tragedia deportiva” y uno de los peores momentos en la historia reciente del fútbol italiano. La frustración no sólo es consecuencia de los malos resultados en los últimos años, sino de la aparente incapacidad de las instituciones para dar una respuesta adecuada. El técnico apuntó directamente al inmovilismo de los dirigentes y pidió responsabilidades claras. “Aquí no dimite nadie, y eso es lo más preocupante. El primero que debería asumir responsabilidades es el presidente de la federación, junto a toda la cúpula directiva”, sentenció Capello, haciendo referencia a la actitud de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) frente a la crisis.

Gabriele Gravina, presidente de la FIGC desde 2018, ha sido testigo no sólo de dos eliminaciones consecutivas en campeonatos del mundo, sino también de la caída en la Eurocopa 2024; sin embargo, fue también bajo su mandato que Italia se consagró campeona de la Euro 2020. Tras la última derrota, Gravina confirmó que había solicitado a Gennaro Gattuso mantenerse como seleccionador a pesar del fracaso y anunció la celebración de un consejo federal, donde se analizaría la posibilidad de su renuncia.

Capello concluyó sus declaraciones evidenciando el momento crítico por el que atraviesa la selección italiana, pero instó a que esta crisis sirva de punto de partida para una renovación profunda: "Va a ser muy difícil levantarse de esto, pero confío en que sirva para iniciar una verdadera renovación. Italia necesita reinventarse”.

¿Por qué es tan importante el papel de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) en la reconstrucción de la selección? La crisis que atraviesa el fútbol italiano, según lo expresado por Fabio Capello y confirmado por recientes acontecimientos, tiene raíces tanto deportivas como institucionales. La Federación Italiana de Fútbol, conocida como FIGC, es el ente rector encargado de establecer directrices, nombrar entrenadores y promover reformas estructurales que impactan directamente en el rendimiento de los equipos nacionales e inferiores. A lo largo de los últimos años, la ausencia de Italia en las grandes competiciones ha suscitado un intenso debate acerca de la gestión y la toma de decisiones de los directivos.

El papel de la FIGC es crucial porque cualquier cambio a nivel de selecciones, academias y torneos locales requiere liderazgo y decisiones firmes desde la dirigencia. Sin cambios reales en estos niveles institucionales, es poco probable que se produzca la transformación profunda que, según Capello y otros referentes, el fútbol italiano necesita para volver a la élite mundial. ¿Será capaz la federación de asumir este reto y liderar la reconstrucción?


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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