En el primer set Barty logró una aparente ventaja al imponer la potencia y precisión de su servicio, pero cometió un error no forzado sobra el final que permitió que Kenin se pusiera al frente en el marcador.

En tanto, Kenin parecía tener más confianza en sus golpes en el segundo set, cuando Barty tuvo la oportunidad de ponerse 3-1 pero desperdició dos oportunidades y terminó perdiendo en su propio servicio.

En el punto decisivo, Barty llegó a salvar un punto de partido, pero no logró remontar la presión que quedó eliminada, viendo como se esfumaba su sueño de disputar la final delante de su propio público.

El juego de fondo, Muguruza eliminó a la rumana Simona Halep, número 3 del escalafón mundial, con parciales de 7-6 y 7-5.

Aunque está en el puesto 32 del ranking, Muguruza ya ha ganado dos torneos de Grand Slam a sus 26 años: Roland-Garros (2016) y Wimbledon (2017). Este año llegó a Australia sin ser cabeza de serie por primera vez en un torneo de Grand Slam desde 2014 y remontó espectacularmente tras un mal inicio de torneo debido un virus.